Centro de atención 0800 888 0363

Tips embarazo y bebés

Según una investigación la mala alimentación afecta negativamente a la leche materna y a la salud del bebé, incluso antes de que el niño sea concebido.

Se sabe que la comida chatarra, también conocida como rápida o procesada, no es buena para la salud. Este tipo de alimentación, favorece a posibles enfermedades crónicas como el cáncer. La lactancia materna es la mejor forma de alimentar a un bebé. La leche humana está perfectamente diseñada para satisfacer las necesidades nutricionales e inmunológicas protegiendo a los niños y niñas de enfermedades comunes, a corto y a largo plazo.

Asimismo, los beneficios van más allá de los chicos, ya que también se extienden a la madre y a la salud pública, disminuyendo el riesgo de mortalidad infantil. Como en muchas prácticas de salud, la pandemia de coronavirus también impactó en el amamantamiento al provocar un retroceso en la promoción y el apoyo de esta herramienta natural de vital importancia para generar un mundo más saludable.

¿Qué sucede cuando una futura madre consume una dieta rica en azúcar y grasas, como hamburguesas, papas fritas y bebidas gaseosas? Una investigación reciente indica que puede afectar negativamente a la leche materna y a la salud del bebé, incluso antes de que el niño sea concebido. El nuevo estudio que utiliza ratones de laboratorio ha descubierto que incluso el consumo relativamente corto plazo de una dieta de comida rápida afecta a la salud de las mujeres, reduciendo su capacidad para producir leche materna nutricional después de dar a luz. Esto puede afectar al bienestar del recién nacido, así como aumentar el riesgo de que tanto la madre como el niño desarrollen afecciones potencialmente mortales como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y diabetes en etapas posteriores de la vida.

Además, se conoce que una dieta alta en grasas y azúcar contribuye al aumento del índice de masa corporal (IMC) y obesidad no solo en los países desarrollados, sino también en los países en desarrollo en urbanización. Como resultado, poco más de la mitad de las mujeres (52,7%) en muchas poblaciones de todo el mundo tienen sobrepeso o son obesas cuando conciben, lo que provoca problemas tanto para lograr como para mantener un embarazo saludable.

El profesor Sferruzzi-Perri dijo que es importante que las mujeres sean educadas sobre cómo llevar una dieta saludable y equilibrada antes de intentar quedar embarazadas, así como durante el embarazo y después. También le gustaría ver más apoyo para el embarazo adaptado a las madres individuales, incluso si se ven exteriormente saludables. “Se trata de tener una dieta de buena calidad para que la madre tenga leche de buena calidad para que el bebé pueda prosperar”, dijo.

La importancia de los primeros 1000 días

La licenciada Nadia Hrycyk (MN 5430 Nutricionista- UBA), en una nota para Infobae, sostuvo que cada vez mas estudios científicos demuestran que una nutrición adecuada en las primeras etapas de la vida influye en el crecimiento, el desarrollo y en la prevención de enfermedades que puedan desarrollarse en la edad adulta. “Por este motivo se habla de los primeros mil días, que van desde el comienzo del embarazo hasta que el bebe cumple los 2 años de vida, donde influye no solo la genética sino también el ambiente y los hábitos donde se desarrolla ese niño”.

“La calidad de la alimentación de la madre y sus hábitos son fundamentales porque también esta demostrado que la ingesta de alimentos procesados, comidas rápidas, jugos y gaseosas con exceso de grasas y azúcares, durante el embarazo y la lactancia, puede dañar la placenta en el periodo embrionario y aumentar el riesgo de la madre, del bebe o de un niño que recibe cantidades elevadas de azúcar y grasas, de desarrollar enfermedades metabólicas como diabetes, sobrepeso u otras».

“Los primeros mil días es el período mas importante y con mayor oportunidad para incorporar buenos hábitos en la mujer embarazada, como también durante la lactancia y para promover el desarrollo de todas las potencialidades del niño porque es una etapa de mayor plasticidad, se forman órganos y tejidos, y se presenta el mayor desarrollo del potencial físico e intelectual”, sumó Nadia Hrycyk.

Durante el embarazo y la lactancia, “se recomienda que la madre tenga una alimentación saludable basada en proteínas como carnes, huevos, legumbres, frutos secos, rica en calcio y en fibra con la mayor variedad de frutas y verduras”, cuanto mas variada sea la alimentación de la madre, mas sabores va a percibir el bebe en la leche materna porque “esta demostrado que los diferentes alimentos pueden cambiar el sabor de la leche y esto acostumbra al bebe a nuevos sabores y es menos probable que rechace alimentos nuevos cuando comienza la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad”, expresó.

“Es importante destacar que el sistema inmunológico del bebe tiene que ser capaz de combatir infecciones y muchas otras enfermedades, y las responsables de entrenar ese sistema inmune son las baterías del intestino, antes llamado flora intestinal y ahora bien llamado microbiota, y son todos los microorganismos que maduran con el bebe, por eso es importante durante el embarazo y la lactancia evitar los productos procesados con exceso de azúcares y grasas para que la mama tenga la mejor microbiota posible porque las bacterias del intestino materno pasaran al intestino del bebe y también pasaran las mejores baterías de la mama a través de la leche materna lo que representa una buena salud para el bebe a largo plazo”, cerró Hrycyk.

Si bien son múltiples los nutrientes que forman parte de un plan alimentario equilibrado, la incorporación del calcio es clave durante el embarazo y el periodo de lactancia porque el bebé en desarrollo necesita del calcio para formar huesos y dientes, así como también para el desarrollo de su corazón, nervios y músculos.

Fuente: infobae.com

Incrementar las tasas de lactancia materna exclusiva podría salvar la vida de 820.000 niños cada año y generar 302.000 millones de dólares en ingresos al mundo, recordaron los líderes de el Fondo de la ONU para la Infancia y la Organización Mundial de la Salud este sábado.

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna, Henrietta Fore y Tedros Adhanom Gebreyesus hicieron un llamado a los gobiernos para que protejan y promuevan el acceso de las mujeres a asesoramiento cualificado sobre lactancia materna, un elemento crucial del apoyo al amamantamiento.

La lactancia materna ofrece a todos los niños el mejor comienzo posible en la vida, ya que aporta beneficios de salud, así como nutricionales y emocionales tanto a los niños como a las madres. Además, forma parte de un sistema alimentario sostenible.

Sin embargo, pese a que la lactancia materna es un proceso natural, no siempre es fácil por lo que las madres necesitan apoyo tanto para iniciar la lactancia como para mantenerla.

Los líderes de UNICEF y la OMS explicaron que los servicios de asesoramiento cualificado pueden velar por que las madres y las familias reciban ese apoyo, además de la información, los consejos y la confianza que necesitan para alimentar a sus bebés de forma óptima.

“El asesoramiento sobre lactancia materna puede ayudar a las madres a sentirse más seguras, sin dejar de respetar sus circunstancias y decisiones personales. Puede empoderar a las mujeres para superar dificultades y evitar prácticas alimentarias y de atención que puedan perturbar un amamantamiento óptimo, como ofrecer a los lactantes y los niños pequeños líquidos, alimentos y otros productos de leche materna innecesarios”, afirmaron las agencias.

Esta ayuda puede proceder de diversas fuentes (profesionales de la salud, asesores en lactancia y grupos de apoyo entre personas en situación similar) y realizarse en entornos muy diferentes (centros de salud o clínicas, visitas domiciliarias o programas comunitarios, en persona o de forma remota).

Durante la pandemia de COVID-19, agregaron, es incluso más importante encontrar soluciones innovadoras para garantizar el acceso ininterrumpido a esos servicios esenciales y que las familias puedan recibir el asesoramiento necesario sobre la lactancia materna.

Recomendaciones de UNICEF y la OMS a los gobiernos:

INVERTIR con el fin de que todas las mujeres puedan acceder a asesoramiento cualificado sobre lactancia materna.
FORMAR a los profesionales de la salud, en particular al personal de partería y enfermería, para que ofrezcan a las madres y las familias asesoramiento cualificado sobre lactancia materna.
GARANTIZAR que el asesoramiento se ofrece como parte de servicios habituales de atención de salud y nutrición que sean de fácil acceso.
ASOCIARSE y colaborar con asociaciones de la sociedad civil y de profesionales de la salud para establecer sistemas de colaboración sólidos que permitan ofrecer asesoramiento adecuado.
PROTEGER a los profesionales de la salud de la influencia de la industria de los alimentos para lactantes.
“Juntos, mediante compromiso, acción concertada y colaboración, podemos velar por que todas las madres tengan acceso a asesoramiento cualificado sobre lactancia materna y empoderarlas para que ofrezcan a sus hijos el mejor comienzo posible en la vida”, concluyeron los funcionarios de la ONU.

Fuente: news.un.org

Con más de 300 nutrientes y cantidades exactas de grasas, azúcares, agua, proteínas y vitaminas, la leche materna es un alimento ideal, completo y saludable para recién nacidos y niños menores de 2 años. Es por este motivo que la Alianza Mundial pro Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebran cada año la Semana Mundial de la Lactancia Materna del 1º al 7 de agosto. Cuáles son todos los beneficios que brinda y qué recomiendan los expertos a la hora de amamantar.

El marco internacional que brinda esta semana, la cual cuenta con el lema “Apoyar la lactancia materna contribuye a un planeta más saludable”, los expertos advirtieron que, entre los beneficios que otorga en los recién nacidos, la leche materna contiene los nutrientes necesarios para el óptimo crecimiento; disminuye el riesgo de desnutrición; brinda anticuerpos que protegen de enfermedades prevalentes de la infancia, como la diarrea, las alergias, el asma y las infecciones respiratorias.

La lactancia materna también reduce de 1,5 a 5 veces el riesgo de muerte súbita; es de fácil digestión, lo que disminuye los cólicos del bebé; tiene los líquidos y electrolitos suficientes para su hidratación; cuenta con la mejor biodisponibilidad de hierro, calcio, magnesio y zinc; favorece el desarrollo emocional e intelectual; previene problemas de salud mental a futuro; y ayuda a desarrollar un lenguaje claro tempranamente.

“La leche materna es el alimento ideal, completo y saludable para recién nacidos y niños menores de 2 años o más por contener más de 300 nutrientes y cantidades exactas de grasas, azúcares, agua, proteínas y vitaminas que el niño necesita para crecer y desarrollarse. A su vez, brinda muchos beneficios para el bebé, la madre, la familia, la sociedad y a las empresas e instituciones de los sectores públicos y privados”, sostiene Yudith Teresa Conde Ocampos, Licenciada Obstétrica y Titular Especialista en Lactancia Materna y Crianza del Hospital de Clínicas.

En ese sentido, la especialista del Hospital de Clínicas “José de San Martín” resaltó la importancia que posee la lactancia materna en la nutrición y seguridad alimentaria, y destacó que, incluso, protege contra las caries dentales y reduce el riesgo de realizar ortodoncia en la infancia y la adolescencia. Pero eso no es todo, ya que tiene efectos de largo plazo en la salud, porque disminuye la probabilidad de desarrollar en la edad adulta enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipercolesterolemia

En lo que se refiere al vínculo afectivo con la madre, destacaron que los niños y niñas amamantados crecen más felices, seguros y estables emocionalmente, además de que el vínculo afectivo que se crea favorece el desarrollo de su autoestima y una personalidad saludable.

En tanto, entre los beneficios que señalaron los expertos, a nivel materno produce hormonas especiales que le ayudan a sentirse relajada y cariñosa hacia su bebé. Al tiempo que ayuda a la rápida recuperación después del parto, ya que tiende a quemar calorías adicionales -lo que permite recuperar rápidamente el peso previo al embarazo- y previene la depresión post-parto. Mientras que a largo plazo previene tanto la osteoporosis como el cáncer de mama y de ovario; y disminuye el riesgo de sangrado en el post parto, por lo tanto disminuye el riesgo de desarrollar anemia.

Incluso, al evaluar cuánto tiempo debería durar la lactancia y cómo se debería acompañar con la alimentación, Conde Ocampos resaltó que “los bebés deben ser amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses de vida, y después introducir alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, mientras se continúa con lactancia materna hasta los dos años o más. Esto está bien demostrado científicamente”.

Por otro lado, la experta destacó que la mujer que amamanta no precisa de dietas especiales, sino que la mejor alimentación proviene de una dieta sana y variada, evitando aditivos y contaminantes. “Sólo en algunos casos, por enfermedad o problemas nutricionales, el médico puede aconsejar algunos suplementos”, dijo la especialista del Hospital de Clínicas.

“No existen alimentos prohibidos durante la lactancia. El aroma de los alimentos pasa a la leche y puede hacer cambiar su olor y su sabor, esto ayuda al bebé a familiarizarse con diversos sabores, lo que le permitirá aceptar más fácilmente la alimentación complementaria. Sólo en el caso de observar de forma repetida que tras haber comido la madre un determinado alimento y el bebé muestre algún tipo de molestia (vómitos, diarreas, erupciones, malestar o rechazo de la leche), puede que sea necesario evitar ese alimento en concreto”, advirtió.

Cuáles son los mitos sobre la lactancia

Pese a que se conocen desde hace años los beneficios que brinda la lactancia materna, también existen varios mitos sobre este comportamiento que deben ser desmentidos. Entre los más comunes, que son completamente erróneos, se encuentran: la lactancia materna es más fácil; amamantar duele; se deben lavar los pezones para amamantar; hay que separar al binomio para que la madre descanse y se recupere; el ejercicio es contraproducente para amamantar; se deben comer alimentos sencillos; si no se prende de inmediato al nacimiento será más dificultoso; nunca hay que usar fórmula si se quiere amamantar; muchas madres no pueden producir suficiente leche; no se debe amamantar si se está enferma; no se puede ingerir ningún medicamento durante la lactancia; los bebés que son amamantados son más apegados; es difícil destetar si se amamanta más de un año; si se retoma el trabajo se deberá destetar.

“Debemos tener en claro que la lactancia materna es una responsabilidad compartida que involucra no sólo a la madre y su recién nacido, sino también a la familia, el entorno social y el ámbito laboral”, aseguró Conde Ocampos, al tiempo que advirtió que existen dos problemas. Por un lado, la OMS recomienda la “lactancia materna exclusiva”, la cual no puede ser garantizada si la mujer debe retomar una vida laboral que le brinde su independencia y autonomía. Por el otro, recordó que existen mujeres que, en su pleno derecho, no sienten el deseo de amamantar o no tienen la posibilidad, ya sea física o emocional, de hacerlo.

Es por este motivo que la experta indicó que “la situación, entonces, es bien compleja. Las que quieren y pueden no tienen cómo, ni dónde; y las que no pueden o no quieren son tratadas casi como desalmadas”. Es por este motivo que Conde Campos recordó que en la Argentina existen las leyes 26.873 y 27.611, esta última conocida como la “Ley de los 1000 días”, que son las responsables de ofrecer acompañamiento y asistencia en el embarazo y durante los primeros tres años de vida de los niños.

“Hay pocos lugares de trabajo donde tienen un lactario o jardines que brinden un espacio amigable para la lactancia materna. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) ha comprobado que se ha llevado al abandono de esta práctica por estos y otros obstáculos que se le presentan a las madres”, advirtió la especialista; siendo que, de acuerdo a datos de la SAP, por cada mes de licencia que se extienda, podría reducirse un 13% la mortalidad infantil.

Qué recomiendan los expertos para una lactancia exitosa

-Prepararse durante el embarazo, ambos progenitores.

-Comenzar la lactancia en la primera hora de vida.

-Acudir a un grupo de apoyo y compartir experiencias con otras familias.

-Contar con palabras de aliento, evitar críticas y dar frases que ayudan.

-Recordar siempre que la lactancia es a libre demanda, es decir, sin horarios, ya que a mayor succión del bebé, mayor estimulación y mayor producción láctea.

-Cada mamá y cada familia puede tomar la decisión que crea más apropiada en su estilo de crianza.

Fuente: Infobae.com

Durante el embarazo, sentarse y ejercitarse sobre una pelota de Fitness o de Pilates tiene múltiples beneficios, entre ellos favorecer la postura corporal, reducir los dolores de espalda y lumbar, aliviar el peso del suelo pélvico e incluso facilitar que el bebé se gire cuando no está bien colocado.

Su uso empieza a popularizarse durante el trabajo de parto, y cada vez más sanatorios ofrecen a las mujeres utilizar una pelota Fitness para favorecer la dilatación y aliviar el dolor de las contracciones. La mujer puede elegir libremente si desea usar la pelota para dilatar y aliviar el dolor.

Aunque solemos llamar parto al momento exacto en el que nace el bebé, lo cierto es que el parto es un proceso más largo que consta de tres fases, principalmente: la dilatación, la expulsión y el alumbramiento.

En la fase de la dilatación se produce el borramiento, ablandamiento y dilatación del cuello uterino, que debe llegar a 10 centímetros para abrir el canal de parto y permitir la salida del bebé.

Tanto para aliviar el dolor de las contracciones como para facilitar el encajamiento del bebé, se ha demostrado que la libertad de movimiento durante el máximo tiempo posible hasta el expulsivo resulta de gran ayuda.

En este sentido, la pelota Fitness puede convertirse en un gran aliado durante el proceso de parto, pues permite a la mujer adoptar diversas posturas que ayudan a abrir sus caderas y favorecer el encajamiento.

Antes de utilizar la pelota Fitness en el parto, es preferible que antes de usar la pelota en el parto la hayas utilizado previamente durante el embarazo, pues así estarás familiarizada con sus características y las sensaciones que produce sentarse sobre ella. Es muy importante que te sientas segura y confiada antes de hacer uso de la pelota durante el parto.

Fuente: www.bebesymas.com

Durante el embarazo la mujer presta especial atención a su salud, ya que esta revierte directamente en el desarrollo del bebé en el útero materno. La alimentación es clave en el embarazo y sabemos que todos los alimentos que se consumen contribuyen al desarrollo y crecimiento del bebé.

¿Te preguntaste por qué se aumenta tanto de peso en el embarazo?

Se puede llegar a aumentar entre 9 a 14 kg. sobre el peso inicial, y el 95% de los recién nacidos pesan sólo entre 2.500 y 4.500 gramos, ¿cómo es posible?

El aumento de peso depende mucho de cada embarazo en particular. Si empiezas el embarazo con sobrepeso, el ginecólogo controlará más tu evolución, por lo que puede que aumentes menos. Si tienes tendencia a retener líquidos aumentarás más de peso, y lo mismo sucede si vas a tener mellizos o trillizos.

¿Cuál es la tendencia por trimestres?

  • En el primer trimestre es normal que la embarazada gane poco peso, e incluso que adelgace (por los vómitos); la media está entre ganar menos de 4 kilos y perder menos de 100 gr por semana.
  • Durante el segundo y el tercer trimestre se suele engordar unos 300 gramos a la semana por término medio. De todas formas, todo depende de cada mamá en particular.

Las embarazadas por lo general suelen aumentar unos 12 kilos a lo largo de la gestación. Tras el parto tardan unos seis meses en recuperar la línea, si mantienen cierta actividad física y una dieta equilibrada.

Fuente: www.serpadres.com

Todos hemos tenido hipo alguna vez, y en los bebés es bastante más frecuente debido a la inmadurez de su sistema digestivo y nervioso. Pero probablemente te sorprendas al saber que, ya en el útero, el bebé puede hipar. De hecho, el hipo es uno de los primeros patrones de actividad que tiene el feto, y este reflejo empieza a desarrollarse a partir de la semana 9 de gestación.

El hipo se produce por contracciones involuntarias del diafragma, un músculo que está en la base de nuestros pulmones e interviene en la respiración. El espasmo que produce cuando se contrae provoca el cierre rápido de las cuerdas vocales, generando el típico «¡hip!», que se repite con cada contracción.

Cuando está en el útero, el bebé traga líquido amniótico de la placenta para ejercitar el sistema digestivo, mientras que sus pulmones ensayan movimientos de respiración. Se cree que la inmadurez de su sistema nervioso es lo que provoca las contracciones en su diafragma, ocasionando el hipo.

El hipo forma parte del correcto desarrollo del bebé en el útero, además de servir de entrenamiento a sus pulmones y de ejercitar la succión y la deglución, funciones básicas para su supervivencia cuando nazca.

¿En qué momento se empieza a sentir el hipo fetal?

Suele ser entre la semana 26 y 28 de embarazo cuando la madre comienza a sentir el hipo de su bebé, aunque al principio es probable que no sepa identificar de qué se trata. Y es que si ha comenzado a sentir sus pataditas, se dará cuenta de que estos nuevos movimientos son completamente diferentes.

El hipo fetal se siente como unas pequeñas sacudidas rítmicas que se suceden durante varios minutos -o incluso horas-, siempre con la misma frecuencia. Estos episodios pueden repetirse varias veces a lo largo del día, especialmente a medida que avanza el embarazo.

Fuente: www.bebeymas.com

El control de la frecuencia cardíaca fetal es un procedimiento que se utiliza para evaluar el bienestar del feto mediante la determinación de la frecuencia y el ritmo de los latidos del corazón del feto.

Durante la última etapa del embarazo y el trabajo de parto, el médico puede optar por controlar la frecuencia cardíaca fetal además de otras funciones. La frecuencia cardíaca fetal promedio se encuentra entre 110 y 160 latidos por minuto, y puede variar entre cinco y 25 latidos por minuto. Esta frecuencia puede cambiar como respuesta del feto ante las condiciones intrauterinas. Una frecuencia o ritmo cardíaco fetal anormal puede indicar que el feto no está obteniendo suficiente oxígeno o que hay otros problemas.

Durante el trabajo de parto, las contracciones uterinas se suelen controlar junto con la frecuencia cardíaca fetal. En el abdomen de la madre, sobre el área en que se registran las contracciones más fuertes, se coloca un dispositivo sensible a la presión llamado toco dinamómetro para medir la longitud, la frecuencia y la fuerza de las contracciones uterinas. Dado que la frecuencia cardíaca fetal y las contracciones uterinas se registran al mismo tiempo, estos resultados se pueden examinar juntos y se los puede comparar.

Razones para realizar el procedimiento:
El control de la frecuencia cardíaca fetal se utiliza en casi todos los embarazos, con el fin de evaluar el bienestar del feto e identificar cualquier cambio que pueda estar asociado con problemas que ocurren durante el embarazo o el trabajo de parto. El control de la frecuencia cardíaca fetal resulta especialmente útil para las afecciones de embarazos de alto riesgo, tales como la diabetes, hipertensión y los problemas relacionados con el crecimiento fetal.

Entre las situaciones que ocurren durante el embarazo en las cuales se puede utilizar el control de la frecuencia cardíaca fetal se encuentran, entre otras, la evaluación de la frecuencia cardíaca fetal durante las consultas prenatales al médico y el control del efecto que tienen en el feto los medicamentos administrados en un trabajo de parto prematuro.

Fuente: stanfordchildrens.org

En el listado aparecen algunos menos tradicionales como favoritos, que podrían estar vinculados a personajes de series de televisión o a los elegidos por los famosos.

Según los datos del Registro Nacional de las Personas (Renaper), que fueron solicitados por La Nacion, algunos nombres figuran entre los más elegidos como primer nombre y también como parte de nombres compuestos. En cambio, hay otros que solo forman parte de uno de los dos rankings.

El año pasado, nacieron 75.410 bebés y fueron nombrados con alguno de los siguientes 10 nombres en niños y niñas:

TOP 10 Niños:

1. Mateo
2. Bautista
3. Felipe
4. Noah
5. Juan
6. Liam
7. Benicio
8. Bruno
9. Thiago
10. Lorenzo

TOP 10 niñas:

1. Emma
2. Olivia
3. Alma
4. Martina
5. Isabella
6. Catalina
7. Mia
8. Roma
9. Sofía
10. Emilia

Fuente: www.diarioepoca.com

No siempre es fácil elegir la ropita adecuada. En algunos casos los bebés recién nacidos no pueden regular bien la temperatura corporal, por lo que hay que abrigarles bastante para que no pierdan calor. Posteriormente, se recomienda que, ya que su movilidad es reducida, deben llevar una prenda de ropa más que nosotros.

Los cambios bruscos de temperatura son los principales enemigos de los recién nacidos cuando llega el invierno. Eso de que haga frío por la mañana y calorcito al mediodía, puede molestar e incluso enfermar a nuestro bebé. El otoño y el invierno son épocas difíciles para vestir al bebé.

No se debe abrigar demasiado al bebé

Ante el pronóstico de un día frío, se suele poner un buzo arriba de otro y otro, pero antes de hacerlo tenemos que tener en cuenta cómo vamos a desplazarnos y a dónde vamos a ir, ya que no es lo mismo que estemos al aire libre, que vayamos a un supermercado o centro comercial y salgamos del frío al calor.

Debemos procurar que la temperatura del bebé sea lo más constante posible para evitar que nuestros bebés puedan sufrir las típicas agresiones del frío en su piel como sabañones, sequedad, labios cortados, eczemas, dermatitis, o incluso afecciones por virus. Debemos considerar, además del defecto de ropa, que también es poco aconsejable el exceso de ropa, ya que el sobrecalentamiento, hace que se sofoquen, suden y se pongan muy colorados.

La clave está en elegir la ropita más adecuada para nuestro bebé, previendo las circunstancias de nuestras salidas. Debemos elegir ropita de un tejido que permita transpirar al bebé, y que sea cómoda a la hora de desprendernos de alguna prenda o de cambiarle el pañal. Muchos de los catarros se agarran después de haber sudado, cuando el sudor desprendido moja la ropa y queda fría en contacto con la piel, así que para evitarlo lo mejor es observar la temperatura del ambiente en la calle y elegir un horario en el que el sol esté alto, para evitar las temperaturas más extremas del día; adecuar la cantidad de ropa al lugar dónde nos encontremos y controlar la temperatura corporal del pequeño, observando el aspecto de su piel, tocándoles la nuca y el cuello u observando el color de la piel.

Por último, es conveniente que se utilice el protector del changuito que les protege de la lluvia y el frío. Además, es bueno prevenir y en el bolso maternal llevar alguna prenda extra: campera, gorrito o guantes por si cambia bruscamente la temperatura cuando baja sol.

A no ser que el médico nos diga lo contrario, no solo podemos, sino que debemos movernos y realizar ejercicio al menos unos 30 minutos cada día. Está demostrado que realizar ejercicio durante el embarazo disminuye el riesgo de desarrollar hipertensión o diabetes gestacional, además de reducir las probabilidades de tener un parto por cesárea y de sufrir dolores lumbares y pélvicos.

Estos son los siete mejores ejercicios para hacer durante el embarazo y los beneficios que aportan para conseguir un bienestar físico y mental:

1- Pilates: fortalece el suelo pélvico y mejora la respiración. Es una de las prácticas más recomendadas durante el periodo de gestación, ayuda a tratar alteraciones posturales y fortalece la pared abdominal y el suelo pélvico. Es un deporte de bajo impacto y no supone ningún riesgo para el bebé, además ayuda a controlar la respiración, por lo que se recomienda como preparación al parto. Además, contribuye a la relajación y a dormir mejor, lo que lo convierte en un ejercicio muy recomendable también de cara al posparto, ya que acelera la recuperación.

2- Nadar: para conseguir mayor elasticidad. Nadar es s otra de las prácticas más beneficiosas durante el embarazo. La principal ventaja de la natación en el embarazo es que el agua permite una mayor libertad de movimientos. Entre los beneficios más conocidos se encuentran: la relajación de las zonas del cuerpo sobrecargadas, el control del peso, la mejora del sistema cardiovascular y la tonificación de músculos. Aun así, los médicos especialistas recomiendan no realizar ejercicios de natación en las embarazadas a partir del 8º mes de gestación, pues durante ese periodo existe el riesgo de que se pierda el tapón mucoso de forma involuntaria.

3- Aquagym: para luchar contra el dolor de espalda. El aquagym es un deporte muy completo y el practicarlo dentro del agua evita que haya un impacto fuerte, por lo que a las mujeres embarazadas puede beneficiarles el combinarlo con la natación. . Si se realiza correctamente y con el apoyo de profesionales especializados, el aquagym contribuye a una mejor forma física y favorece una buena salud. Al practicarlo conseguirán aliviar sus dolores lumbares, estimular el sistema circulatorio, aumento del rendimiento muscular y de la flexibilidad y la pérdida de peso.

4- Entrenamiento con pesas: para fortalecer nuestro cuerpo. El entrenamiento con pesas es un ejercicio seguro durante el primer trimestre de embarazo, es una manera de mantener fuertes los músculos y de conseguir mantenerse en forma, pero siempre se debe entrenar a cargo de un profesional formado para ello. El objetivo es realizar una rutina fácil, sin cargar peso en exceso, con ejercicios para el fortalecimiento de piernas, brazos y espalda. El trabajo de CORE ayuda principalmente a combatir los dolores lumbares y a mejorar la funcionalidad lumbo-pélvica.

5- Yoga: beneficios para madre y bebé

El yoga es otra de las prácticas más comunes durante el embarazo y uno de los más recomendados, cuenta con amplios beneficios no solo para la madre, sino para el bebé también. Su práctica mejora la función inmunológica y ayuda a reducir los niveles de estrés, además reduce los síntomas depresivos, disminuye los dolores de espalda, náuseas y jaquecas, mejora la calidad del sueño y fortalece la conexión con tu bebé, gracias a la respiración y la consciencia del cuerpo.

6- Running para las más expertas: El running durante el embarazo está recomendado para aquellas personas que ya lo practicaban con anterioridad y pueden seguir esta rutina, pero a un nivel inferior. Durante el primer trimestre se puede correr con normalidad si nuestro cuerpo nos lo permite, según entramos en el segundo trimestre hay que bajar la intensidad y correr unos 15 minutos diarios a ritmo medio, ya que las articulaciones se pueden resentir más debido al peso extra del bebé. Durante el tercer trimestre no es recomendable salir a correr y se debería sustituir esta práctica por otras donde no haya un esfuerzo cardiovascular alto, como el yoga o pilates. Un punto a tener muy en cuenta a la hora de realizar deportes de impacto o que impliquen saltar durante el embarazo, como puede ser el running, es su efecto en el suelo pélvico. Conviene acudir a un experto para comprobar y asegurar que no se está dañando el suelo pélvico y, de igual modo, realizar una tarea preventiva de fortalecimiento del suelo pélvico antes, durante y después del embarazo.

Fuente: www.bebeymas.com