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PROTECTIA | 2 agosto, 2019

La lactancia materna se basa en la oferta y la demanda. Cuanto mayor sea la frecuencia con la que amamantas a tu bebé (o te extraes leche cuando no estás con tu bebé) mayor será tu producción de leche. Considera estos siete consejos para extraerte leche de forma eficaz.

1. Relajación
El estrés puede afectar la capacidad natural del cuerpo de liberar leche materna. Busca un lugar tranquilo para extraer leche. Podría ser útil masajear las mamas o usar compresas tibias. Te recomendamos pensar en tu bebé, mirar una foto suya o escuchar música relajante.

2. Extrae leche con frecuencia
Cuanta más extraigas, más leche producirás. Si trabajas a tiempo completo, intenta extraer leche durante 15 minutos cada algunas horas durante la jornada laboral. Si puedes, extrae leche de ambos pechos al mismo tiempo. Un sacaleches doble ayuda a estimular la producción de leche a la vez que reduce el tiempo de extracción a la mitad.

3. Mientras estés con tu bebé, dale el pecho a libre demanda
Cuanto más amamantes a tu bebé cuando estén juntos, mayor será tu provisión cuando te extraigas leche. Según tus horarios, prueba con alimentaciones más frecuentes durante la noche, temprano por la mañana o durante los fines de semana. Si tienes un cronograma predecible, puedes pedirles a los cuidadores de tu bebé que no lo alimenten durante la última hora de su cuidado para que puedas darle el pecho apenas llegues.

4. Evita o limita la alimentación con leche de fórmula
La alimentación con leche de fórmula reducirá la demanda de leche materna de tu bebé, lo cual disminuirá tu producción de leche. Para mantener la producción de leche, es importante extraerla siempre que tu bebé se alimente con leche de fórmula o con leche materna extraída.

Recuerda que cuanto mayor sea la frecuencia con la que amamantes a tu bebé o te extraigas leche cuando no estén juntos, mayor será tu producción de leche. También puedes extraerte leche adicional —ya sea después de las sesiones de amamantamiento o entre ellas— y congelarla para usarla más adelante.

5. Bebe mucho líquido
El agua, el jugo y la leche pueden ayudarte a mantenerte hidratada. Sin embargo, limita el consumo de gaseosas, café y otras bebidas con cafeína. El exceso de cafeína podría provocar irritabilidad o interferir en el sueño del bebé. Si decides tomar una bebida alcohólica en forma ocasional, evita amamantar en las siguientes dos horas.

6. No fumar
Fumar puede reducir tu suministro de leche, así como cambiar el gusto de la leche y afectar el sueño de tu bebé.

El humo de segunda mano también es una preocupación. El humo de segunda mano aumenta el riesgo padecer síndrome de muerte infantil súbita, así como enfermedades respiratorias. Si fumas, pídele al médico alternativas para ayudarte a dejar de hacerlo. Mientras tanto, no fumes inmediatamente antes ni después de amamantar.

7. Cuídate bien
Mantén una alimentación sana, que incluya muchas frutas, verduras y cereales integrales. Incluye actividad física en tu rutina diaria. Aprovecha a dormir cuando el bebé duerme, y no tengas miedo de pedir ayuda cuando la necesites.

También considera tus opciones de anticoncepción. La lactancia sola no es una forma confiable de anticoncepción, y las píldoras anticonceptivas que contienen estrógeno pueden interferir con la producción de leche. Durante el período de lactancia, podrías usar preservativos u otros tipos de anticoncepción.

La lactancia es un compromiso, y tus esfuerzos para mantener tu suministro de leche son admirables. Si tienes problemas para mantener tu suministro de leche o te preocupa no estar produciendo suficiente leche, pídele otras sugerencias a tu médico o especialista en lactancia.

 

Fuente: https://www.mayoclinic.org
PROTECTIA | 25 julio, 2019

En muchos casos, los abuelos todavía trabajan o cultivan intereses y están ocupados en varios frentes. Hay algo que, sin embargo, no ha cambiado: la importancia que estas figuras tienen tanto para el nietecito que acaba de llegar, para el que pueden representar un valioso punto de referencia afectiva, como para los nuevos papás, que pueden necesitar ayuda práctica y ánimos.

Un cambio de rol

El nacimiento de un nieto trae consigo un nuevo ajuste en las relaciones familiares: los hijos ya no son sólo hijos, sino que, a su vez, son papás. Y los abuelos ya no son sólo padres, se encuentran con que experimentan nuevas emociones, tienen que identificar las formas con las que ofrecer su ayuda y, al mismo tiempo, no perturbar la intimidad del delicado período que sigue al nacimiento del bebé.

A los abuelos se les pide la capacidad de ponerse a la disposición de los nuevos papás con discreción y respeto. En esta fase, la disponibilidad para escuchar y la mutua comprensión son muy importantes para que la comunicación no se convierta en vehículo de juicios y prejuicios, que comportan el riesgo de obstaculizar, en lugar de favorecer, los primeros pasos de la mujer en la experiencia de la maternidad.

Hábitos diferentes

Durante un tiempo, las abuelas representaban una autoridad indiscutible en el campo de la maternidad y el cuidado de los hijos. Hoy en día, ya no es así. En muchos casos, la experiencia de las abuelas que se convirtieron en madres entre los años sesenta y los ochenta ya no puede ser útil para las nuevas madres. De hecho, se ha observado que los hábitos y la forma de cuidar a los niños de aquellos años no era la más indicada para garantizar el bienestar del niño.

Un ejemplo típico es el de la lactancia, que, con la llegada de la leche artificial de fórmula, fue prácticamente abandonada durante un par de generaciones. Quien se convirtió en mamá durante aquellos años probablemente no dio el pecho o lo hizo durante un período muy breve, porque recibió indicaciones incorrectas (dar el pecho cada tres horas, interrumpir la toma después de algunos momentos, etc.), irreconciliables con el éxito de la misma lactancia materna. El resultado es que, a menudo, las nuevas madres no pueden depender de la experiencia de madres y suegras. Y no sólo eso: si las abuelas no han actualizado su información, no pueden ofrecer consejos correctos y, aunque lo hagan de muy buena fe, consiguen contribuir al fracaso de la lactancia.

También los prejuicios relativos a los vicios del bebé están ligados al período de máxima difusión de la cultura del biberón. A las abuelas les recomendaron no tener demasiado tiempo en brazos a su bebé y dejarle dormir solo, a menudo, en una habitación diferente a la de los padres. Hoy en día, sin embargo, sabemos que el contacto, la cercanía y los mimos en los primeros meses de vida favorecen la seguridad y la confianza en sí mismo del niño.

Más información y más apoyo

¡Pero los abuelos también pueden ser valiosos aliados! En la mayoría de los casos, de hecho, cuando una mamá tiene dificultades, recurre a su propia madre para pedirle consejo y apoyo. Es en este punto donde la información hace la diferencia: se obtiene compartiendo con ellos, desde el embarazo, todo aquello que se aprende a propósito del parto, la lactancia y los cuidados, a través de los cursos de preparación al parto o de los libros, por ejemplo.

Para entendernos mejor …

¿Y si los futuros abuelos no parecen estar interesados ​​en actualizar sus conocimientos? ¿O si, incluso, se declaran contrarios a los nuevos métodos? Cuando se habla con una abuela del hecho de que los hábitos que se consideraban válidos en sus tiempos ahora están obsoletos, es necesario tener mucha delicadeza. No es fácil cuestionar el propio modelo educativo y el que ha sido el propio comportamiento como padre y madre. Así, pues, es necesario estar predispuesta y tener una actitud de escucha recíproca.

Y si los abuelos no tuvieran una actitud alentadora espontáneamente, puede ser el papá quien les explique que la nueva mamá necesita ser apoyada y sentirse apreciada. El rol de mediador del padre, sobre todo al enfrentarse a los propios padres, es fundamental.

¿Y si no hay feeling? Trucos antiestrés

Pero ¿qué se puede hacer si la abuela no quiere saber nada de animar a la nueva mamá y no se guarda para sí misma los juicios o comentarios antipáticos? He aquí algunos consejos:

1. Si con la abuela tiene una relación de confianza, la nueva mamá puede explicarle cuáles son sus necesidades en ese momento, pidiéndole expresamente a su madre o a su suegra que confíe en ella y le ofrezca su apoyo.

2. Si no hay confianza, o cualquier intento es en vano, no queda más que sonreír, asentir, agradecer su interés y luego seguir por tu propio camino.

3. Como alternativa, se puede jugar la “carta del pediatra”: si la mamá le asegura que está siguiendo las directrices del médico, en general, se podrá callar hasta a las abuelas más desconfiadas.

Pero, cuidado: si la persona que está junto a la mamá no la apoya y continúa cuestionando sus acciones, existe el riesgo de que, más tarde o más temprano, ¡sea la misma mamá quien tenga dudas! Es más conveniente debatir con otras madres en las salas de espera de las clínicas o centros especiales de ayuda, para compartir los temores y experiencias, y recibir el apoyo que necesita.

Fuente: www.mibebeyyo.elmundo.es
PROTECTIA | 19 julio, 2019

Una de mis mejores amigas está embarazada por primera vez. Nos conocemos desde hace años, tenemos una relación muy especial y siempre nos hemos aconsejado mutuamente en las diversas situaciones que nos ha planteado la vida.

Pero se que es ahora, a escasas semanas de conocer a su bebé, cuando más asustada y vulnerable se siente: “¿seré una buena madre?”, “¿sabré entender a mi bebé?”, “¿estaré a la altura de las circunstancias?”. Todas estas preguntas me las hacía el otro día hecha un mar de dudas, y estos fueron mis consejos.

1. “Lo harás bien” 

Entiendo tu preocupación. Se que estás asustada, abrumada y nerviosa. En pocos días tendrás a tu bebé contigo y la duda sobre si serás una buena madre planea constantemente sobre tu cabeza.

Pero tranquila, amiga, lo harás bien. Eres la mejor madre que tu bebé podrá tener: con sus imperfecciones, con sus cosas maravillosas, y con sus días malos y buenos. Solo déjate guiar por el amor incondicional hacia tu hijo que nacerá de lo más profundo de tu ser en el mismo instante en que vuestras miradas se crucen por primera vez.

2. “Obedece a tu instinto y escucha a tu bebé”

Probablemente ya estés harta de escuchar consejos sobre maternidad y crianza… ¡y eso que tu bebé aún no ha nacido! Debes saber, amiga, que en el mismo instante en que tu hijo llegue al mundo, todos a tu alrededor se sentirán con la potestad de opinar, juzgar e incluso criticar.

“No le cojas en brazos que lo vas a malcriar”; “No duermas con él, o no le sacarás de tu cama hasta que vaya a la universidad”; “Déjale llorar, o te acabará toreando”; “Llévale a la guardería para socializar”; “No le des más teta, que te está usando de chupete”…

Ante este tipo de comentarios intenta hacer oídos sordos y centrarte tan solo en tí y en tu bebé. Nuestro instinto de madre es más fuerte que todas las opiniones que nos rodean, pero hay que saber escucharlo y evitar que quede acallado por las voces de fuera…

3. “Marca tus propias reglas”

Con la llegada al mundo de un bebé nace también una madre, un padre, unos abuelos, unos tíos, unos amigos orgullosos… Todos querrán visitaros en las primeras semanas, querrán llevaros un regalo y ofreceros sus consejos, en muchas ocasiones no pedidos, recuerda.

Los primeros días en casa con un recién nacido pueden llegar a ser realmente caóticos, y en ocasiones las visitas no ayudan. Pero no permitas que la situación te engulla y marca tus propias reglas. Decide junto a tu pareja, si quereis o no visitas, pensando solamente en vosotros y en el bienestar de vuestro bebé.

Lo que decidais deberá ser respetado; tanto si optais por visitas sorpresa, como si las quereis escalonadas o preferís intimidad. Por mi parte, te entenderé perfectamente y respetaré tu decisión, y si alguien se molesta (que seguramente ocurra), vuelve a leer mi consejo anterior.

4. “Pide ayuda cuando la necesites”

La maternidad es algo maravilloso, pero también hay momentos duros y agotadores. Pasarás noches en vela, y días en los que las fuerzas fallen y te sientas incapaz de llegar a todo. Quizá también atravieses problemas con tu lactancia, o te sientas culpable por desear tener tiempo para ti.

Si esto ocurre me gustaría decirte, amiga, que no eres la única que se ha sentido así alguna vez y que los malos momentos se superan con ayuda. Búscala, alza tu voz, no te calles. Somos muchas las personas que estaremos al otro lado del teléfono o de la puerta dispuestas a ayudarte.

5. “Cuídate y mímate: te lo mereces”

Te encuentras en la recta final de tu embarazo. Estás agotada, duermes mal por las noches y tienes bastantes molestias. Crees que cuando des a luz todo volverá a la normalidad, pero te diré una cosa: es muy fácil olvidarse de una misma cuando tu recién nacido llega al mundo, y eso es algo que debemos evitar.

Durante nueve meses nuestro cuerpo ha sufrido un profundo cambio, por lo que es importante cuidarse tanto física como mentalmente, porque “si mamá está bien, el bebé estará bien”. En este sentido, es fundamental que dediques tiempo a ponerte en forma y a mimarte, y si te parece imposible hacerlo te emplazo a leer de nuevo el punto anterior.

Apóyate en tu tribu para conseguir esos minutos al día que cualquier madre necesita, sobre todo cuando es primeriza y está en pleno postparto. Una ducha relajada, un masaje o un café en compañía de amigas te harán sentir de lujo, te lo aseguro.

6. “Siéntete orgullosa de tu cuerpo y quiérete”

Con independencia del tipo de parto que tengas, y de las estrías o kilos que puedan quedarte tras el embarazo, ¡siéntete orgulla de tu cuerpo por el inmenso trabajo que ha realizado en todo este tiempo!

El cuerpo de la mujer tras haber sido madre es maravilloso y perfecto, aunque puede que al principio te cueste mirarte en el espejo y reconocerte en él. Pero piensa que las estrías, la piel flácida, y los kilos de más son las “cicatrices” más hermosas que cualquier ser humano podría tener, pues nos recuerdan constantemente el privilegio que hemos tenido de poder haber creado vida.

7. “No te fijes en las redes sociales”

Y ya por último, pero no menos importante, te diría que no te fijaras en la maternidad que la mayoría de las personas expone en redes sociales.

Esa maternidad “rosa”, edulcorada y perfecta, no existe. No es real… o sí lo es, pero forma parte de una moneda donde también hay otra cara que no siempre se muestra: la cara de la que te hablaba en el punto cuatro.

Por tanto, no creas siempre lo que ves y disfruta de tu maternidad sin comparaciones ni expectativas, pues cada madre e hijo es un mundo y tal y como te he dicho más arriba: no hay mejor guía o maestro que nuestro bebé y nuestro propio instinto.

 

Fuente: www.bebesymas.com
PROTECTIA | 12 julio, 2019

Estar embarazada al mismo tiempo que lo está una amiga tiene un montón de beneficios durante esta etapa tan importante en nuestras vidas.

 

El embarazo es uno de los momentos memorables en la vida de la mujer. Al fin y al cabo, una personita está creciendo dentro de nosotras, lo que nos hace que durante este periodo, nos estemos preparando para los cambios que trae consigo su nacimiento. Algunas de nosotras, hemos tenido o tenemos la suerte de no vivir esta experiencia solas, y no me refiero junto a la pareja, sino acompañada de una amiga o una hermana que se encuentre en nuestra misma situación, embarazada.

A pesar de que nuestra pareja esté igual de ilusionada que nosotras y nos apoye con todas sus fuerzas, no puede entender completamente qué está sucediendo en nuestro interior y qué cambios está experimentando nuestro cuerpo: náuseas, incontinencia, dolor, miedo al parto… Sin embargo, si tenemos a nuestro lado a una persona, ya sea un familiar o una amiga, que está pasando por nuestra misma situación, nos sentiremos mucho más comprendidas y no tendremos por qué explicar que nos emocionamos casi por cualquier cosa.

Aunque nuestras parejas traten de estar pendientes de nosotras todo el tiempo, es difícil de entender que una persona se ponga a llorar de forma espontánea o que se vuelva irascible de un momento a otro a no ser que estés pasando o hayas pasando por un embarazo. ¿Por qué? Porque normalmente estas emociones no tienen una explicación lógica, simplemente sucede debido a los cambios hormonales y eso es algo que a los hombres les cuesta entender. Sin embargo, nuestra compañera de embarazo empatizará con nosotras sin esfuerzo alguno, entenderá perfectamente nuestros cambios de humor, nuestros sentimientos a flor de piel, se convertirá en nuestra confidente, y nosotras en la suya, y no nos juzgará. Podrá ayudarnos cuando estemos tristes o preocupadas y nos hará reírnos incluso de nosotras mismas.

Nunca nos recordará lo grande que estamos ni nos escribirá 50 veces para preguntarnos si ya hemos dado a luz. Además, podremos ir juntas a comprar la futura ropa del bebé, algo que nos encantará. Y otra de las grandes ventajas de compartir el embarazo es que garantizaremos un amigo para nuestro hijo, un compañero de noches de insomnio y pañales sucios.

Es un hecho que el embarazo es diferente para cada mamá, pero universalmente, todas necesitamos apoyo, aliento y alguien con quien reír y llorar. Y tener una amiga con quien compartir esta etapa hace aún más memorable y un poco más sencilla esta experiencia.

 

Fuente: www.crecerfeliz.es
PROTECTIA | 28 junio, 2019

El ultrasonido ha tomado un rol destacado junto a algunos métodos bioquímicos y colaboran de manera importante en la evaluación clínica-obstétrica. El enfoque actual del control del embarazo no es ir detrás de las manifestaciones clínicas sino anticiparse intentando predecir las posibles complicaciones obstétricas,  para de esta manera efectuar un control diferenciado.

Del mismo modo, se ha complejizado o modificado el uso del ultrasonido obstétrico, agregando al estudio habitual del feto y su medio ambiente otros datos importantes que varían según la edad gestacional.

Al final del primer trimestre, el tamaño fetal permite con los equipos modernos de mayor resolución, ya sea por vía transabdominal o transvaginal, realizar el primer estudio morfológico detallado fetal e investigar, utilizando de manera complementaria la bioquímica, el grado de riesgo para aneuploidías (es decir, anomalías en el número de cromosomas). También se investigan marcadores para cardiopatías congénitas, lo que es muy importante dado que tiene gran prevalencia en nuestra población. Asimismo posibilita la investigación del riesgo que existe para Preeclampsia y restricción de crecimiento intrauterino (RCIU), que se realiza mediante la determinación del Doppler, tensión arterial y bioquímica.

La ecografía del segundo trimestre realizada entre semanas 18 y 24 de gestación está enfocada a realizar un análisis morfológico detallado. Detecta un alto porcentaje (aunque no la totalidad) de las anomalías congénitas. Opcionalmente se puede agregar en este período la medición por vía transvaginal de la longitud cervical para predecir en un porcentaje importante si existen posibilidades de un nacimiento anticipado.

En el estudio del tercer trimestre, entre semanas 30 y 36, se investigan indicadores de salud fetal. 

Estos niveles de control adaptados a cada paciente según la edad gestacional, están en concordancia con los principios postulados de la Fetal Medicine Foundation (FMF) y adaptados a nuestra realidad.

Si bien, no se han de predecir todos los inconvenientes (problemas o intercurrencias) del embarazo, la estratificación de la población con estos controles especializados va a permitir establecer el seguimiento individualizado de la embarazada según el grado de riesgo.

PROTECTIA | 23 junio, 2019

La nueva forma de vivir la paternidad no solo está modificando la logística familiar. También tiene mucho que ver en que algunos hombres experimenten determinados cambios biológicos solidarizándose, aunque sea inconscientemente, con sus parejas.

Los científicos han descubierto un nuevo síndrome, el síndrome de Couvade, que afecta a algunos padres primerizos durante la gestación y que se manifiesta con la aparición de síntomas muy similares a los del embarazo.

No es solo psicológico

En contra de lo que se creía hasta hace unos años, no se trata de un efecto psicosomático sino real, ya que puede provocar cambios en los niveles de testosterona del hombre, así como altos niveles de prolactina (la hormona que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias). Por esto, es un trastorno como el embarazo psicológico, pues los dos son problemas en la mente que provocan cambios fisiológicos.

¿Qué síntomas experimenta un hombre con síndrome de Couvade?

Los hombres que “sienten” el embarazo de su pareja mimetizan los síntomas habituales de la mujer embarazada. Por lo general, los efectos comienzan en el primer trimestre de embarazo y terminan con el parto, cuando nace el bebé.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes: náuseas, vómitos, cambios de humor, antojos, aumento de peso, cansancio, tensión baja, calambres en las piernas, repulsión por olores y comidas e incluso dolores abdominales similares a las contracciones de la embarazada. ¿Te suenan?

Son cambios que no se consideran graves porque no suponen ningún peligro para la salud del papá, aunque sí pueden llegar a ser bastante molestos.

¿A qué hombres afecta este síndrome?

El síndrome de Couvade suele aparecer en las parejas más cariñosas. Y en la mayoría de los casos, esos hombres se implican luego mucho en el cuidado de los hijos y son buenos padres.

Los motivos pueden ser varios: Los cambios hormonales de la mujer pueden afectar a las hormonas del hombre; el exceso de empatía con la futura madre también hace que sientan que están embarazados, de manera que quieran compartir la carga de estar creando una vida o simplemente es el deseo de participar en eso; la ansiedad por el qué pasará produce una bajada de testosterona, lo que también podría ser un causante del síntoma, y los celos por sentir al bebé dentro de la madre, o celos simplemente del bebé, podrían ser los que lo provocasen.

Aunque puede llegar a ser bastante molesto, el síndrome de Couvade no presenta ningún peligro para los hombres que lo sufren. Si tú o tu pareja estáis pasando por un episodio de este trastorno, recuerda que contactar con un profesional de la salud mental puede ayudaros a superar esta etapa con muchas menos dificultades.

Depende de los estudios, se habla de que entre el 10 y el 65% de los hombres que van a tener un hijo sufre estos síntomas.

 

 

Fuente: www.serpadres.es
PROTECTIA | 21 mayo, 2019

Aún cuando las grandes ventajas de la lactancia materna son bien conocidos, hay condiciones en las que las madres se ven obligadas o prefieren emplear la alimentación con biberón.

Si el bebé es alimentado con biberón, es vital que la tetina respete la fisiología, que es la naturalidad en la succión.

Debe ser extremadamente suave, elástica, extensible, para no obstaculizar cualquier movimiento de la boca o la lengua del bebé durante la lactancia, de la misma manera que la lactancia materna. Pero no sólo eso, una buena tetina debe respetar la forma en la que el bebé succiona y traga, que cambia y evoluciona con el paso de los meses, como lo demuestra la evidencia científica en este campo.

De hecho, en los bebés el mecanismo de la deglución es un proceso dinámico en constante evolución: se comprobó que en realidad, desde el nacimiento hasta los 6 meses, durante la lactancia el bebé mantiene la boca bien abierta, los labios envuelven el pezón (o la tetina) y el bebé abre y cierra la boca y la lengua se desliza hacia atrás y hacia adelante para mover la leche hacia la parte posterior de la boca para poder tragar.

A esta edad, es aconsejable emplear una tetina muy extensible, cuya forma sea amplia y redondeada, de manera que la boca del bebé este bien abierta. Después de los 6 meses, sin embargo, los labios del bebé están más cerrados y la lengua se mueve de modo de crear una onda que ayuda la succión (aspiración) y la ingestión de leche. Por eso, es ideal una tetina más alargada, que permita que el bebé agarre con mayor facilidad.

Así, para acompañar la evolución del modo en que el bebé come, sin interferir en la fisiología de succión, la tetina debe tener una forma, dimensiones y características que son diferentes para cada rango de edad.

 

 

Fuente: www.chicco.com.ar/osservatorio-chicco/articulos/lactancia/no-solo-el-pecho.html
PROTECTIA | 14 mayo, 2019

Sin duda, la lactancia materna es la mejor opción posible para un recién nacido. Sin embargo, si surgen dificultades, por ejemplo si la leche materna no es suficiente para satisfacer al pequeño, la lactancia materna puede ser complementada con leche de fórmula, siguiendo las instrucciones del pediatra y utilizando un buen biberón. Este es el caso de lactancia mixta, que permite alimentar al bebé correctamente sin privarlo de los beneficios de la leche materna.

El biberón también puede ser una gran ayuda cuando la mamá necesita extraerse leche con el sacaleche para dársela al bebé en otro momento.

Existen dos tipos de lactancia mixta:

 

1. LACTANCIA COMPLEMENTARIA

En cada toma el bebé es alimentado del pecho de su mamá lo más posible y luego se complementa con leche de fórmula desde un biberón. Este tipo de lactancia tiene la ventaja de mantener activa la producción de leche, al estimularla frecuentemente.

 

2. LACTANCIA ALTERNADA

Implica una comida exclusivamente desde el pecho de la madre y la siguiente comida exclusivamente desde el biberón. Este tipo de alimentación es conveniente para la madre que necesita más tiempo para ella o su trabajo, pero debe tenerse en cuenta que la reducción en la succión del pecho puede frenar la producción de leche.

En caso de lactancia mixta, es aconsejable elegir un biberón con una tetina cuyas características sean lo más similares posibles al pecho materno, para que el bebé se alimente indiferentemente del pecho o del biberón, sin dificultad.

 

Fuente: www.chicco.com.ar
PROTECTIA | 15 abril, 2019

Los beneficios de la música para el bebé durante el embarazo son múltiples, desde el desarrollo emocional y cognitivo, hasta llorar menos, dormir tranquilos y alimentarse mejor.

Es por ello, que la Tienda Bebé Urbano trae a su tienda el reconocido Bellytunes, lo último en reproductores de música para embarazadas. Sólo utilizando los auriculares de tu Smartphone más este aparato, que se transforman en parlantes para tu pancita. Compacto y fácil de utilizar, puedes reproducir música y además hablarle a tu bebé de una manera segura y no invasiva.

Bellytunes cuenta con almohadillas de silicona en los parlantes que se adhieren a tu pancita para dejar tus manos libres. Siendo totalmente liviano y fácil de guardar. Es la forma más sencilla de estimular a tu hijo con música y las voces de la madre y el padre desde la primera etapa.

Los audífonos Bellytunes son compatibles con IPhone de 5a generación en adelante, IPod Touch, IPod Nano y Samsung Galaxy S6 en adelante. Incluye 4 adhesivos, un adaptador doble, para que el bebé y la madre disfruten al mismo tiempo, una bolsa para guardar e instrucciones de uso.

Además, puedes seguir la lista de reproducción en Spotify, “Lullabies you’ll Love”, que es accesible a todos los clientes de Bellytunes con música seleccionada para ayudar a calmar a los bebés.

“Desde las primeras semanas de gestación, un bebé es capaz de percibir las vibraciones sonoras. A partir del quinto mes de embarazo, ya puede escuchar los sonidos que provienen del cuerpo de la madre, así como su voz y las voces que lo rodean; de esta manera siente, escucha y aprende. En el último trimestre, es capaz de recordar sonidos y de reaccionar ante estímulos. Por ello, la estimulación prenatal es fundamental para su progresivo desarrollo” comenta Roberto Mayerson, Dueño de Bebe Urbano.

Los audífonos Bellytunes lo puedes encontrar a un precio de $ 19.990 en la tienda de Bebé Urbano y online en www.bebeurbano.cl, con despacho a todo el país.

Esta y más alternativas las encuentras en la tienda Bebé Urbano, con ya 4 años de trayectoria ofreciendo la mejor experiencia de compra del mercado infantil, se ha convertido en un referente del rubro, al reunir -en un sólo lugar- productos atractivos y novedosos para tus hijos.

 

 

Fuente: www.papasok.cl
PROTECTIA | 15 abril, 2019

Hasta antes de las 34 semanas de embarazo, los fetos pueden encontrarse en cualquier posición. Pero hacia las 36 semanas adquieren la posición para el parto, que el 90% de las veces corresponde a la presentación cefálica, es decir, de cabeza hacia abajo. Es fundamental la posición en la que se encuentra el feto, ya que esto determina en gran medida cómo se realizará el trabajo de parto.

Según el obstetra y ginecólogo, doctor Andrés Poblete, hablar de posición del bebé es muy complejo, ya que involucra 3 conceptos que deben ser monitoreados por los especialistas antes del parto. Esto son la presentación, la actitud y la situación en que se encuentra el feto.

El doctor Poblete señala que “la postura del feto, en el interior de la cavidad uterina, se encuentra definida de acuerdo a su relación con la parte superior de la pelvis materna. A esto se le llama presentación”. Por lo tanto, si en relación con la parte superior de la pelvis materna se encuentra la cabeza, se habla de presentación cefálica, si se encuentran las nalgas será presentación podálica y si se encuentra el hombro será presentación transversa.

La situación se refiere a la relación existente entre el eje longitudinal fetal y el eje longitudinal del útero. Si los dos están paralelos, entonces se dice que el feto está en situación longitudinal, y si los dos están en ángulos de 90 grados uno del otro, se dice que el feto está en situación transversal. El 99,5% de los fetos están en posición longitudinal.

La actitud fetal en cambio, se refiere a la relación de los “segmentales fetales entre sí”, lo que se denomina popularmente “posición fetal”. Esto quiere decir que el bebé adopta una actitud de flexión de sus partes, cuyo objetivo es ocupar un menor espacio para acomodarse dentro de la cavidad uterina. Esta actitud de flexión activa es lo que da origen al denominado ovoide fetal.

La actitud fetal normal se conoce como posición fetal, donde la cabeza está inclinada sobre el pecho y los brazos, y las piernas están doblados y recogidos hacia el centro del pecho. Las actitudes fetales anormales son la cabeza extendida hacia atrás, u otras partes del cuerpo extendidas o colocadas detrás de la espalda.

Parados ante la vida

Antiguamente se creía que nacer parados era sinónimo de buena suerte. Sin embargo, actualmente una presentación del feto en podálica o de nalgas, que representa el 8% de todos los partos, la mayoría de las veces implica un nacimiento por cesárea.

Existen tres formas principales de presentación de nalgas. En la posición “completa o flexionada”, los muslos están flectados contra el cuerpo y las rodillas dobladas. En la posición de nalgas “franca”, los muslos están flexionados, las piernas extendidas hacia arriba y los brazos suelen tomar las piernas. En la posición de nalgas “flotante”, en cambio, las piernas están apenas flexionadas y los pies están por encima del cervix.

Hasta antes del 2000, se podían asistir partos en podálica de acuerdo a algunos criterios de selección de las pacientes, con el objetivo de dar seguridad a esos partos. El doctor Poblete cuenta que esta situación se revirtió debido a un estudio multicéntrico internacional que culminó en ese mismo año. “El estudio comunicó que existían evidencias significativas de un mayor riesgo de daño o muerte para los fetos de término que eran expuestos a un parto en podálica, con lo cual se determinó realizar una operación cesárea cuando el especialista lo estimara necesario”. Esta recomendación se ha extendido también a los gemelos y a los partos prematuros.

Para el doctor Poblete, la única opción para realizar un parto vaginal a una paciente con un feto en podálica a término, es dar vuelta a la guagua, maniobra que se denomina “versión externa”. Esta se realiza a través del abdomen de la madre, y es exitosa aproximadamente en dos tercios de las pacientes.

 

 

Fuente: www.papasok.cl