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Protectia se convierte en el primer banco en Argentina
en involucrarse en las investigaciones , creando su propia unidad
de investigación científica.

Unidad Científica

PROTECTIA | 23 noviembre, 2017

La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa que resulta en una demencia progresiva e irreversible. Actualmente no existen tratamientos sustancialmente efectivos como así tampoco medidas profilácticas eficaces para prevenir el desarrollo de la misma.

Por otro lado se sabe que las células madres mesenquimales (CMM) son capaces de liberar factores citotrópicos que pueden traer efectos beneficiosos, tales como reducción de la carga de material amiloide, efecto anti-inflamatorio y aumento de la neurogénesis endógena.

Varios ensayos clínicos han demostrado que las CMM son capaces de enlentecer el curso de diferentes enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Sin embargo no había estudios fehacientes sobre la enfermedad de Alzheimer. Por lo tanto un grupo de científicos en Corea del Sur se dispuso a realizar un estudio en el cual mediante cirugía esterotáxica, se trasplantarían CMM de cordón umbilical (CU) a nivel cerebral, más precisamente a nivel del hipocampo (área mayormente afectada en los inicios de la EA, es decir donde comienza el depósito del material amiloide). El objetivo del trabajo era evaluar la seguridad y tolerancia de las dosis administradas y como segundo objetivo evaluar si había mejoría cognitiva, mediante diferentes escalas evaluadoras de funciones congnitivas; y/o disminución del depósito de material amiloide cerebral, mediante diferentes pruebas de imágenes cerebrales

Los resultados fueron alentadores, por un lado se demostró que tanto la técnica (cirugía estereotáxica) como el material (CMM-CU) utilizados fueron seguros y bien tolerados en sus diferentes dosis, no se registraron efectos adversos importantes. No hubo alteraciones hematológicas ni inmunológicas. Hubo mejorías significativas en cuanto a las funciones cognitivas post-trasplante. En cuanto al depósito amiloide, no se observaron mejorías en las pruebas de imágenes, los autores lo atribuyen a que probablemente las pruebas no sean lo suficientemente sensibles como para detectar cambios tan tempranamente.

En conclusión se deduce tanto de este trabajo como de otros, que las CMM-CU tienen importantes efectos neuro-protectores, protegen contra la muerte celular inducida por la sustancia amiloide y tienen la capacidad de migrar hacia ella.

Los resultados de estos estudios allanan el camino considerablemente para estudios futuros más amplios y específicos en la lucha permanente contra la enfermedad de Alzheimer.

Título: Stereotactic brain injection of human umbilical cord blood mesenchymal stem cells in patients with Alzheimer’s disease dementia: A phase 1 clinical trial.

Autores: Hee Jin Kima, Sang Won Seo, Duk L. Na
Publicado: ELSEVIER. Alzheimer y demencia. 2015
PROTECTIA | 23 noviembre, 2017

La investigadora de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos, Joanne Kurtzberg, desarrolla estudios clínicos sobre el uso de células madre de la sangre del cordón umblical para reparar daños en el cuerpo, con resultados alentadores en pruebas experimentales

La hematóloga pediatra, Rosa Margarita Cruz Osorio, destacó que se contemplan grandes avances y un futuro promisorio para el uso de células madre del cordón umbilical en el tratamiento de más enfermedades, como la parálisis cerebral, en los que hay resultados exitosos en fase de investigación.
Refirió que la investigadora de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos, Joanne Kurtzberg, desarrolla estudios clínicos sobre el uso de células madre de la sangre del cordón umblical para reparar daños en el cuerpo, con resultados alentadores en pruebas experimentales.
En un comunicado, la también responsable médico de Cryo-Cell de México, comentó que como parte de dicho estudio y el éxito de los resultados experimentales, está el caso de la pequeña Grace Rosewood.
Agregó que esta niña de cinco años fue diagnosticada con parálisis cerebral hipotónica y hoy, gracias al trasplante de células madre del cordón umbilical, muestra grandes mejorías.
Agregó que Kurzberg le comentó a la madre de Grace, Olivia Rosewood, que las células de la sangre de cordón umbilical podían tener la habilidad de reparar el daño cerebral, y gracias a que se contaba con él se pudo hacer el trasplante.
La especialista dijo que Kurtzberg detalló los beneficios de las células madre, pues ‘algunas tienen la capacidad de disminuir la inflamación y prevenir el daño después de una lesión’.
Mientras que otras actúan enviando señales a otras células que ya están en el cuerpo para reparar el daño en varios órganos, incluyendo el cerebro, y otras más pueden convertirse en células del sistema nervioso y remplazar las células faltantes.
Resaltó que el procedimiento es experimental y que Kurtzberg sigue esperando los resultados de un ensayo clínico ciego aún más grande, pero para la madre de Grace los resultados son contundentes, porque la niña ha mostrado grandes mejorías.
‘Hemos visto impresionantes cambios en ella, la hemos visto escribir su nombre, ya que por primera vez puede sostener un lápiz, baila, camina hacia adelante, hacia atrás, hacia los lados, en círculo’, dijo la madre de la pequeña.
Cruz Osorio resaltó que Cryo-Cell es el banco líder en México en crioconservación de células madre del cordón umbilical, con más de 86 mil muestras almacenadas, y ha proporcionado más de 70 muestras viables de células madre para trasplantes en nuestro país y en otros.

FUENTE: noticiasmvs.com
PROTECTIA | 23 noviembre, 2017

La parálisis cerebral (PC) es definida como un grupo de trastornos del desarrollo, del movimiento y la postura, causantes de limitación de la actividad, que son atribuidos a una agresión no progresiva sobre un cerebro en desarrollo, en la época fetal o en los primeros años de vida. El trastorno motor de la PC con frecuencia se acompaña de trastornos sensoriales, cognitivos, de la comunicación, de conducta, y/o por epilepsia.

Es la causa de discapacidad adquirida más frecuente en la infancia.

Se estima una prevalencia mundial entre 1 a 2 por mil nacidos vivos. La población mundial con PC excede los 17 millones de personas. Se sabe que un 25% de los niños con PC nunca podrán caminar. El 70% de los pacientes presentan algún grado de retraso mental.

Con estos números queda más que claro que el impacto emocional, de discapacidad y financiero que involucra al afectado como a su entorne es enorme. Es por eso que en la actualidad hay múltiples líneas de investigación con células madre para lograr un tratamiento efectivo y que logre reducir los daños al máximo posible. Además, y debido a q su etiología aun es poco clara, la convierte en una enfermedad no prevenible ni previsible.

El tipo de células madre con las cuales se está trabajando principalmente son las extraídas del cordón umbilical y sus tejidos, se las considera las más simples para trabajar, por un lado debido a su fácil extracción y recolección porque no es un método invasivo, es poco costoso, tiene menor riesgo de infección, y con problemas éticos menos cuestionables que el resto de las formas (extracción de sangre periférica y de medula ósea). Y en segundo lugar porque son adaptables, es decir que tienen la capacidad de percibir pistas de su entorno para guiar la diferenciación celular y la actividad en cuestión.

Diferentes estudios in vitro han demostrado que pueden diferenciarse en tejido neuronal ya sea a través de la propia regeneración como así también gracias a efectos parácrinos. En modelos animales han demostrado tener efectos anti-apoptóticos, anti-inflamatorios, neuro-protectores y capacidad de revascularización.

En humanos, múltiples trabajos han evaluado a las células madre de cordón umbilical (CMCU) para el tratamiento de la PC, incluyendo a más de 160 niños. Todos los estudios demostraron la seguridad del tratamiento, y uno de los estudios demostró tener beneficios funcionales.

El primero en Georgia, EE.UU., Universidad Regents, es un estudio de 40 niños, de 2 a 12 años (NCT01072370). El segundo es en

la Universidad de Duke, EE.UU., que está reclutando a 120 niños, de 1 a 6 años de edad (NCT01147653). Ellos encontraron que el trasplante fue seguro y que los grupos que recibieron dicho trasplante demostraron mejorías significativas en comparación con los grupos que habían recibido placebo. Además se demostró una tendencia hacia beneficios mayores en los pacientes más jóvenes.

Título: Feasibility of trialling cord blood stem cell treatments for cerebral palsy in Australia.
Autores: Kylie E Crompton,1 Ngaire Elwood,1,2,3 Mark Kirkland,4,5 Pamela Clark,6 Iona Novak7,8 and Dinah Reddihough1,9,10
Publicado en: Journal of Paediatrics and Child Health. 2014
Título: Safety and effective of cord blood stem cell infusion for the treatment of cerebral palsy in children.
Autores: James E. Carroll, Georgia Regents University.
Publicado en: clinicaltrials.gov. NCT01072370. 2015
Título: A randomized study of autologous umbilical cord blod reinfusion in children with palsy cerebral
Autores: Joanne Kurtzberg, MD, Duke University Medical Center
Publicado en: clinicaltrials.gov NCT01147653. 2010-2016
Título: Allogenic umbilical cord blood therapy in children with palsy cerebral
Autores: MinYoung Kim, M.D., Bundang CHA Hospital
Publicado en: clinicaltrials.gov NCT02025972. 2014
Título: Parálisis cerebral infantil
Autores: Servicio de Neurología. Hospital Sant Joan de Dèu, Barcelona.
Publicado en: www.aeped.es/protocolos. Asociación Española de Pediatría. 2008
PROTECTIA | 23 noviembre, 2017

La Universidad alemana de Bochum llevó a cabo en 2009 el primer trasplante autólogo de células madre de sangre de cordón umbilical en un niño de dos años con parálisis cerebral y en estado vegetativo persistente tras sufrir un paro cardíaco, con reanimación de 25 minutos, causando graves daños cerebrales. Cinco años después la regeneración funcional neurológica del paciente ha sido progresiva y notable.

La transfusión de sangre de su cordón umbilical, almacenada a su nacimiento en el banco de Secuvita, Vita 34, se realizó a las nueve semanas de sufrir el paro cardiaco, por vía intravenosa, con posterior rehabilitación activa (fisiológica y ergoterapia) diaria y seguimiento a los 2, 5, 12, 24, 30 y 40 meses. Este caso médico demuestra que existe evidencia experimental para apoyar la opinión de que la regeneración neurológica funcional observada puede deberse en parte a los efectos terapéuticos de las células de sangre de cordón. Analizando el caso en su conjunto, se puede afirmar que el trasplante autólogo de células de sangre de cordón puede haber contribuido a la notable mejoría de la neuroregeneración funcional del paciente. De ser así, estaríamos ante un caso de éxito de terapia celular de parálisis cerebral infantil, una enfermedad que en la actualidad no tiene cura.

Un tratamiento experimental
Con anterioridad, la evidencia experimental había demostrado que el trasplante sistémico de las células mononucleares de sangre de cordón humano impide el desarrollo de la paraparesia espástica en un modelo de isquemia perinatal en roedores. En este modelo de hipoxia-isquemia cerebral perinatal, las células mononucleares derivadas de sangre del cordón umbilical humana muestran una dirección guiada altamente específica, conduciéndose en gran número a la región lesionada del cerebro dentro de las 24 horas del trasplante por vía intraperitoneal. Este proceso quimiotáctico está mediado en parte por el factor derivado del estroma (SDF) -1, una quimiocina que se libera en el cerebro lesionado y las células de sangre de cordón umbilical humanas trasplantadas que expresan el receptor CXCR4 SDF-1 en el sitio lesionado.

Llegó el día del trasplante
Estos efectos terapéuticos prometedores llevaron al departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Bochum a realizar este trasplante autólogo de células mononucleares de sangre de cordón umbilical en el niño con parálisis cerebral severa. Ante la desesperada situación, los padres contactaron con el equipo médico de los profesores Jensen y Hamelmann para preguntar por el tratamiento con la sangre de cordón umbilical de su hijo, que conservaban desde su nacimiento en el banco de Secuvita. A las nueve semanas de sufrir el paro cardíaco, y gracias a la calidad de la sangre –avalada por pruebas realizadas antes y después de la conservación- y a la completa documentación médica, se realizó el trasplante autólogo de la sangre de cordón umbilical por vía intravenosa.
Dada la duración de la reanimación (25 minutos) y la gravedad de la lesión cerebral, las posibilidades de supervivencia eran de un 6% (Escala de Coma de Glasgow 4).

Y todo cambio para este niño
Tras el trasplante autólogo de sangre de cordón, hubo cambios notables en el desarrollo psicomotor. A la semana había desaparecido el llanto y el paciente respondía a estímulos acústicos, y a las cuatro la espasticidad se había reducido ligeramente. Dos meses después, el control motriz de la cabeza del paciente había mejorado, la paraparesia espástica se había reducido y había recuperado parte de la vista. El paciente podía coger, sujetar, morder, masticar y tragar una galleta. Sonreía y pronunciaba palabras como ‘ma-ma’. Al alta médica, la medición de la función motora (GMFM) había mejorado notablemente de un 0% a un 23% y la escala de remisión de coma de 22/24 era de 8. Neurológicamente, el paciente mostraba una tetraparesia con énfasis en las piernas, pudiendo sentarse en una silla de rehabilitación y realizar contacto mano-boca. A pesar de esta gran mejoría, el paciente todavía presentaba un síndrome neurológico residual severo.

Más y más mejoras
Cinco meses después del trasplante, el electroencefalograma era normal. El paciente presentaba un breve contacto ocular y fijación. Jugaba y reconocía partes del cuerpo y su competencia receptiva era mucho mejor que la competencia expresiva. Un año después, la interacción social del paciente, la cognición, la identificación de los animales y el control de la motricidad de las manos ha mejorado notablemente. Puede agarrar y comer. Se puede sentar sin apoyo, aunque con ciertos problemas de equilibrio. Mantiene un control motriz completo de la cabeza.

Después de dos años, el paciente es independiente para comer, la competencia del habla ha mejorado, con la pronunciación de ocho palabras (pronunciación arrastrada, prosodia imitando) y muestra amplia comprensión. El paciente pasó a una posición sentada libre y es capaz de caminar con ayuda de un andador. Reconoce colores, animales y objetos. El control de la motricidad fina mejora, siendo capaz de dirigir un coche de control remoto. A los 30 meses, formaba frases de dos palabras utilizando 80 palabras. A los 40 meses del trasplante, existe una mejora adicional en la competencia del discurso expresivo y receptivo (frases de cuatro palabras, 200 palabras), el paciente camina y comienza a adquirir una posición vertical.

Este caso médico muestra evidencia experimental para apoyar que la regeneración neurológica funcional observada puede deberse a los efectos terapéuticos de las células de sangre de cordón para el tratamiento de la parálisis cerebral infantil.

Fuente:
Deutsches Zentrum für herzkranke Kinder e.V. Edición Invierno 2014/15
Case Reports in trasplantation, vol 2013, Article ID 951827, 6 pages, 2013A. Jensen and E. Hamelmann, ‘First autologous cell therapy of cerebral palsy caused by hypoxic-ischemic brain damage in a child after cardiac arrest-individual treatment with cord blood’.
Obstretics and gynecology International, vol. 2014, Article ID 976321, 12 pages, 2014.A. Jensen, ‘Autologous cord blood the­rapy for in