La vida con Lupus y una esperanza con células madre

Se estima que 20.000 argentinos conviven con Lupus. Ahora, las células madre se prueban exitosamente logrando reducir las dosis de medicamentos hasta un 90%

“No es fácil. Tengo afectación dérmica, articular, muscular, renal, en mucosas y fiebre”, cuenta una paciente. El Lupus es una enfermedad crónica y autoinmune, es decir que el sistema inmunológico pierde la capacidad de diferenciar lo propio de lo ajeno y crea auto anticuerpos que atacan y destruyen el tejido sano provocando inflamación, dolor y daños en diversas partes del organismo. “Tuve dolores e inflamaciones articulares, a tal punto que necesitaba ayuda para vestirme” agrega otro testimonio, una paciente que convive hace más de 10 años con la enfermedad.

Ahora en España, donde el Lupus tiene una frecuencia similar a Argentina, han probado con éxito una terapia con células madre mesenquimales en tres pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) afectados en el riñón, que ya no respondían a los tratamientos convencionales. En los tres casos se detuvo el brote con buenos resultados, lo que permitió reducir las dosis de medicamentos entre un 50 y un 90%, y así respalda la realización del ensayo clínico aleatorizado y controlado.

Los pacientes con Lupus llevan años de tratamientos deseando que todo vuelva “a la normalidad”, incluyendo que a veces no sea suficiente el uso de medicación convencional. Por eso, estas noticias son muy esperadas.

La terapia, consistente en la introducción por vía endovenosa de 90 millones de células madre mesenquimales, se administró cuando los pacientes se encontraban en momento de brote y no respondían al tratamiento previo, explican los investigadores del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y del Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM), donde se realizó el tratamiento.

Quienes conviven con esta enfermedad cuentan que han experimentado muchas emociones como frustración, enojo y culpa, pero coinciden en la esperanza de poder tener una vida plena, y cada día luchan con todas sus fuerzas para que así sea. Hoy, las células madre son esa esperanza.

 

Fuente: Agencia SINC, España