“Lo harás bien”, y otros consejos que doy como madre a mi mejor amiga embarazada

Una de mis mejores amigas está embarazada por primera vez. Nos conocemos desde hace años, tenemos una relación muy especial y siempre nos hemos aconsejado mutuamente en las diversas situaciones que nos ha planteado la vida.

Pero se que es ahora, a escasas semanas de conocer a su bebé, cuando más asustada y vulnerable se siente: “¿seré una buena madre?”, “¿sabré entender a mi bebé?”, “¿estaré a la altura de las circunstancias?”. Todas estas preguntas me las hacía el otro día hecha un mar de dudas, y estos fueron mis consejos.

1. “Lo harás bien” 

Entiendo tu preocupación. Se que estás asustada, abrumada y nerviosa. En pocos días tendrás a tu bebé contigo y la duda sobre si serás una buena madre planea constantemente sobre tu cabeza.

Pero tranquila, amiga, lo harás bien. Eres la mejor madre que tu bebé podrá tener: con sus imperfecciones, con sus cosas maravillosas, y con sus días malos y buenos. Solo déjate guiar por el amor incondicional hacia tu hijo que nacerá de lo más profundo de tu ser en el mismo instante en que vuestras miradas se crucen por primera vez.

2. “Obedece a tu instinto y escucha a tu bebé”

Probablemente ya estés harta de escuchar consejos sobre maternidad y crianza… ¡y eso que tu bebé aún no ha nacido! Debes saber, amiga, que en el mismo instante en que tu hijo llegue al mundo, todos a tu alrededor se sentirán con la potestad de opinar, juzgar e incluso criticar.

“No le cojas en brazos que lo vas a malcriar”; “No duermas con él, o no le sacarás de tu cama hasta que vaya a la universidad”; “Déjale llorar, o te acabará toreando”; “Llévale a la guardería para socializar”; “No le des más teta, que te está usando de chupete”…

Ante este tipo de comentarios intenta hacer oídos sordos y centrarte tan solo en tí y en tu bebé. Nuestro instinto de madre es más fuerte que todas las opiniones que nos rodean, pero hay que saber escucharlo y evitar que quede acallado por las voces de fuera…

3. “Marca tus propias reglas”

Con la llegada al mundo de un bebé nace también una madre, un padre, unos abuelos, unos tíos, unos amigos orgullosos… Todos querrán visitaros en las primeras semanas, querrán llevaros un regalo y ofreceros sus consejos, en muchas ocasiones no pedidos, recuerda.

Los primeros días en casa con un recién nacido pueden llegar a ser realmente caóticos, y en ocasiones las visitas no ayudan. Pero no permitas que la situación te engulla y marca tus propias reglas. Decide junto a tu pareja, si quereis o no visitas, pensando solamente en vosotros y en el bienestar de vuestro bebé.

Lo que decidais deberá ser respetado; tanto si optais por visitas sorpresa, como si las quereis escalonadas o preferís intimidad. Por mi parte, te entenderé perfectamente y respetaré tu decisión, y si alguien se molesta (que seguramente ocurra), vuelve a leer mi consejo anterior.

4. “Pide ayuda cuando la necesites”

La maternidad es algo maravilloso, pero también hay momentos duros y agotadores. Pasarás noches en vela, y días en los que las fuerzas fallen y te sientas incapaz de llegar a todo. Quizá también atravieses problemas con tu lactancia, o te sientas culpable por desear tener tiempo para ti.

Si esto ocurre me gustaría decirte, amiga, que no eres la única que se ha sentido así alguna vez y que los malos momentos se superan con ayuda. Búscala, alza tu voz, no te calles. Somos muchas las personas que estaremos al otro lado del teléfono o de la puerta dispuestas a ayudarte.

5. “Cuídate y mímate: te lo mereces”

Te encuentras en la recta final de tu embarazo. Estás agotada, duermes mal por las noches y tienes bastantes molestias. Crees que cuando des a luz todo volverá a la normalidad, pero te diré una cosa: es muy fácil olvidarse de una misma cuando tu recién nacido llega al mundo, y eso es algo que debemos evitar.

Durante nueve meses nuestro cuerpo ha sufrido un profundo cambio, por lo que es importante cuidarse tanto física como mentalmente, porque “si mamá está bien, el bebé estará bien”. En este sentido, es fundamental que dediques tiempo a ponerte en forma y a mimarte, y si te parece imposible hacerlo te emplazo a leer de nuevo el punto anterior.

Apóyate en tu tribu para conseguir esos minutos al día que cualquier madre necesita, sobre todo cuando es primeriza y está en pleno postparto. Una ducha relajada, un masaje o un café en compañía de amigas te harán sentir de lujo, te lo aseguro.

6. “Siéntete orgullosa de tu cuerpo y quiérete”

Con independencia del tipo de parto que tengas, y de las estrías o kilos que puedan quedarte tras el embarazo, ¡siéntete orgulla de tu cuerpo por el inmenso trabajo que ha realizado en todo este tiempo!

El cuerpo de la mujer tras haber sido madre es maravilloso y perfecto, aunque puede que al principio te cueste mirarte en el espejo y reconocerte en él. Pero piensa que las estrías, la piel flácida, y los kilos de más son las “cicatrices” más hermosas que cualquier ser humano podría tener, pues nos recuerdan constantemente el privilegio que hemos tenido de poder haber creado vida.

7. “No te fijes en las redes sociales”

Y ya por último, pero no menos importante, te diría que no te fijaras en la maternidad que la mayoría de las personas expone en redes sociales.

Esa maternidad “rosa”, edulcorada y perfecta, no existe. No es real… o sí lo es, pero forma parte de una moneda donde también hay otra cara que no siempre se muestra: la cara de la que te hablaba en el punto cuatro.

Por tanto, no creas siempre lo que ves y disfruta de tu maternidad sin comparaciones ni expectativas, pues cada madre e hijo es un mundo y tal y como te he dicho más arriba: no hay mejor guía o maestro que nuestro bebé y nuestro propio instinto.

 

Fuente: www.bebesymas.com