La sangre de cordón umbilical era la única opción terapéutica para esta niña de 6 años

El Hospital Niño Jesús de Madrid llevó a cabo, a finales de diciembre pasado, el trasplante autólogo de células madre de cordón umbilical de una niña de seis años aquejada de un neuroblastoma. La sangre del cordón umbilical de la niña fue conservada, al nacer, en el banco privado. La niña desarrolló la enfermedad a los cinco años. Tras un tratamiento basado en medicación, que no mostró la mejoría deseada, fue incluida en un ensayo clínico con un fármaco experimental que tampoco resultó eficaz. Fue entonces cuando se consideró un trasplante trasplante autólogo de su propia médula, pero el neuroblastoma estaba ya infiltrado en su médula, por lo que esta opción fue desechada. La única opción terapéutica posible era utilizar la muestra guardada de sus células madre de cordón umbilical que, según el equipo médico, era excepcionalmente buena en volumen y en celularidad. Realizado el trasplante, y tras un mes de hospitalización, la niña fue dada de alta y recupera poco a poco los niveles normales de los parámetros hematológicos.

La importancia de la guarda de células madre
El trasplante autólogo de células madre fue posible gracias a que el cordón umbilical se conservó en un banco privado, en este caso en el de Secuvita, perteneciente a Vita 34, que conserva el 20% de las unidades de cordón en Europa. ‘La ventaja del trasplante autólogo de células madre (mismo donante y receptor) radica en la disminución del riesgo de rechazo por parte del sistema inmune del paciente, que reconoce las células madre’, señala el doctor Pérez de Oteyza, director médico de Secuvita, hematólogo experto en trasplante. Además, se acorta el tiempo de espera para el trasplante, ya que las células están guardadas y listas para la intervención. ‘La sangre conservada en Secuvita-Vita 34 tiene la consideración de Producto Farmacéutico Terminado y es aceptada para trasplante por la comunidad médica internacional’, recuerda el Dr. Pérez de Oteyza. ‘Así, si en el caso de un trasplante de médula el tiempo de espera es de tres o cuatros meses, con el cordón el tiempo es únicamente lo que tarde el trámite y el transporte: dos o tres semanas’.

Tras la evaluación médica, el Hospital Niño Jesús solicitó a Secuvita las células madre de la niña, conservadas en su banco de Alemania, Vita 34. La muestra fue transportada por vía terrestre desde las instalaciones alemanas y, una vez recibida, se procedió al trasplante. El kit de extracción desarrollado por Secuvita fue clave para conservar la calidad de la muestra, lo que contribuye al aumento de la probabilidad de éxito del trasplante. El servicio de Oncohematología del Niño Jesús de Madrid recibió, junto con la sangre de cordón, la información correspondiente que la acompaña desde la extracción en el parto. Esta documentación, que incluye formularios sobre los antecedentes médicos, analíticas realizadas a la madre durante el embarazo y pruebas que determinan la celularidad y vitalidad de la muestra, es fundamental para certificar la calidad de la sangre y garantizar que sea trasplantada de forma segura para el paciente.

Terapia celular en el tratamiento del cáncer

La sangre de cordón umbilical contiene un número extraordinariamente grande de células madre jóvenes, que permiten la renovación de las células sanguíneas. Si en el momento del parto se extrae y se conserva en bancos privados, en caso de enfermedad la persona dispondrá de ellas durante toda su vida. Varios casos han demostrado que las nuevas terapias basadas en células madre de cordón umbilical son un tratamiento eficaz contra determinados tipos de cáncer para regenerar la formación de la sangre y reconstituir el sistema inmunitario.

Tal y como explica el Dr. Pérez de Oteyza, director médico de Secuvita, ‘la radiación y la quimioterapia eliminan completamente las células tumorales, sin distinguir entre cancerosas y sanas, por lo que destruye también el sistema sanguíneo del paciente; por ello, hay que recomponer dicho sistema con células madre’. La conservación de las células madre de cordón umbilical permitió que la paciente pudiera recibir una dosis elevada de quimioterapia/radioterapia, ya que gracias al trasplante de células podría recuperar las células sanas perdidas en el tratamiento. Tras el trasplante, las células madre migran hasta la médula ósea, donde se multiplican y generan glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas, iniciando así la regeneración de su sistema sanguíneo. Siendo las plaquetas las últimas en recuperarse.

 

Fuente: http://www.saludemia.com/
Fecha: febrero 2016